
La segunda semana fuimos y lo dejamos, nos despedimos de él, puso cara de susto, se sentía como indefenso, solo, confundido... pero la maestra le hizo saber que no estaba solo, lloró un rato y luego entre los cantos en la ronda se calmó... nos fuimos, me sentia extraña de regresar a casa sabiendo que el se quedó solo (sin nosotros) en el colegio con personas que él aun no conocía bien.
Al ir a buscarlo, nos cuenta la maestra que se calmo pronto, observaba todo, escuchaba todo, muy calladito, no quiso hablar pero si compartia de cierta manera con los compañeros, y el resto de la semana estuvo bien, solo lloraba un poco cuando lo dejabamos pero luego se calmaba.
La semana pasada lo evalúo la Psicopedagoga, a nivel cognitivo lo vio bien, pero la parte motriz necesita un poco mas de trabajo. Enmanuel sigue las instrucciones de la maestra y cumple con sus actividades, cosa que nos tiene muy contentos ya que no se da mucho con las personas extrañas pero ya sabe que la maestra es alguien cercano a él, que es ella la que está a su lado cuando lo dejamos en el colegio y se siente bien en su compañía, algo muy importante para su desempeño en clases y para nuestra tranquilidad.